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Independencia y pensiones: La mentira más innoble

1 De todas las falsedades que se escuchan en el actual debate sobre la independencia, la que dice que "si Cataluña se independizara los abuelos catalanes no cobrarían las pensiones" es la más innoble. Quitar el sueño a unos abuelos indefensos simplemente para ganar votos o para impedir que se lleve a cabo una consulta democrática no es aceptable. Este comunicado pretende aclarar la verdad sobre las pensiones y explicar por qué el miedo que algunos intentan generar no tiene ninguna justificación.

 

2 En términos generales, podemos decir que hay dos tipos de sistemas de pensiones en el mundo: de capitalización y de reparto. En un sistema de capitalización, el dinero que cotizan los trabajadores se deposita en un fondo de capital (de ahí el nombre) que a su vez se invierte en activos financieros que generan intereses. Este fondo se recupera el día que el trabajador se jubila y entonces se utiliza para pagar su pensión. Algunos países en el mundo tienen un sistema de pensiones basados en un fondo de capitalización. España NO es uno de ellos.

 

3 España tiene un sistema de reparto. En este sistema las cotizaciones de los trabajadores de hoy se reparten (de ahí el nombre) entre los jubilados (y otros pensionistas, como viudas, huérfanos o incapacitados) de hoy. Es decir, la generación que trabaja es la que finanza la generación de pensionistas: el dinero que los jubilados de hoy cotizaron cuando eran jóvenes ya se utilizaron en su día para pagar las pensiones de los jubilados en aquel momento. Por tanto, las cotizaciones que los jubilados de mañana han pagado durante su vida laboral no se acumulan en ningún sitio. Y, por tanto, dado que ni el gobierno ni la Seguridad Social españoles tienen el dinero que se utilizará para pagar las pensiones de los jubilados de mañana, tampoco podrán evitar que los jubilados catalanes cobren las pensiones en el supuesto de independencia.

 

4 Si Catalunya fuera independiente y decidiera mantener el sistema actual de reparto, los trabajadores catalanes cotizarían en la seguridad social catalana y el dinero de estas cotizaciones serviría para pagar las pensiones de los catalanes. Es decir, quien garantiza que los jubilados catalanes cobrarán sus pensiones no es ni el gobierno español ni la Seguridad Social española sino los trabajadores catalanes. Y dado que en una Catalunya independiente habría trabajadores, en una Catalunya independiente las pensiones estarían garantizadas.

 

5 La pregunta, por tanto, no es si las pensiones en una Catalunya independiente se cobrarían sino si serían más altas o más bajas que las que hay en una Catalunya dentro de España. Como ya hemos dicho antes, en un sistema de reparto, la pensión que cobra cada jubilado es el resultado de repartir todo el dinero que cotizan los trabajadores entre todos los jubilados. El total de dinero recaudado en concepto de cotizaciones de un país depende de:

a) el número de trabajadores que cotizan
b) el salario de estos trabajadores
c) el porcentaje de su salario que se dedica a la Seguridad Social (el "tipo de cotización")

El total de cotizaciones recaudadas se reparten entre la población pensionista. Por tanto, la pensión que recibirá, en promedio, cada pensionista será más alta:
a) cuanto mayor sea la relación entre número de trabajadores ocupados y número de pensionistas
b) cuanto más alto sea el salario medio
c) cuanto más alta sea el tipo de cotización

En Catalunya el número de trabajadores ocupados por pensionista es de 2,54. En España hay 2,48 trabajadores por pensionista. (1) Esta diferencia, aunque pequeña, se explica porque Cataluña tiene una tasa de ocupación más elevada que España, pese a que un mayor porcentaje de la población es pensionista (debido sobre todo a una tasa de empleo más alta en el pasado) .
Por otro lado, el salario medio anual en Catalunya es de 24.449 euros, mientras que en España es de 22.790 euros. (2)Por tanto, si una Catalunya independiente mantuviera los tipos de cotización a la Seguridad Social actuales, los ingresos totales por cotizaciones divididos por el número de jubilados resultarían en una pensión media significativamente más alta que la cifra calculada para España. Exactamente, la pensión media en una Catalunya independiente podría ser un 10% superior a la que se obtiene quedándonos en España y ello sin aumentar los tipos de cotización.(3)

Esto nos lleva a una conclusión muy clara: si Catalunya fuera independiente, no sólo las pensiones estarían garantizadas sino que incluso podrían ser más altas que formando parte de España.

 

6 Para constatar esto con datos históricos, observemos el saldo que Catalunya ha tenido con la Seguridad Social (en sentido amplio, incluyendo prestaciones de desempleo) española en los últimos tiempos. Este saldo es la diferencia entre lo que los beneficiarios de prestaciones catalanes reciben de la Seguridad Social y la cantidad que los trabajadores catalanes cotizan. Los cálculos de este saldo se muestran en el cuadro siguiente. (4)

De este cuadro podemos destacar dos cosas. Primera, Catalunya ha sido deficitaria cuatro años: 1995, 1996, 2009 y 2010. Esto ha llevado a algunos analistas a decir que la "Seguridad Social española ha tenido que rescatar Catalunya". Algunos han tomado los datos de 2010 (déficit de 2.142 millones) y los han utilizado para "demostrar" que una Catalunya independiente no podría pagar las pensiones! La idea propuesta en este caso es que: "dado que los beneficiarios catalanes han sacado más dinero de la Seguridad Social del que han aportado los trabajadores con sus cotizaciones, son las cotizaciones de los trabajadores españoles las que han servido para rescatar a los abuelos catalanes. Sin las aportaciones de los españoles, los catalanes no habrían podido cobrar las pensiones! ". Este argumento no aguanta el mínimo escrutinio porque si miramos la segunda columna vemos que no es cierto que los trabajadores españoles hayan tenido que pagar las pensiones de los catalanes porque España sin Catalunya todavía ha tenido un déficit mayor: 26.317 millones de euros. Trece veces mayor que el déficit catalán.

¿Qué pasó el 2010 (y en 2009)? Hay que entender que en épocas de crisis el total de cotizaciones baja porque, al aumentar el paro, hay menos gente que cotiza. Además hay un aumento de las prestaciones de desempleo, que hace que aumenten los gastos. Con la crisis que comenzó en 2008 el paro subió en toda España. Las cotizaciones bajaron en todas las comunidades y las prestaciones de desempleo aumentaron y esto generó déficits en todas partes. La Seguridad Social fue, por esta razón, deficitaria en su conjunto.

¿Cómo se pudieron pagar las pensiones y susbsidios de desempleo catalanas de 2009 y 2010? Pues con las aportaciones netas que habían hecho de más a los trabajadores catalanes antes de la crisis. Y esta es la segunda cosa que debemos resaltar del cuadro de arriba: entre 1995 y 2008, Catalunya sumó un total de 28.168 millones de euros de superávit. Una fracción ínfima de esos 28.168 millones de más que habían pagado a los trabajadores catalanes es la que se utilizó para pagar el déficit catalán. Esto contrasta con lo ocurrido en el resto de España, que entre 1995 y 2008 había sumado unas pérdidas de 38.084 millones. Si a todo esto le añadimos el déficit de 48.248 de 2009 y 2010, tenemos que la Seguridad Social española sin Cataluña acumuló un déficit estratosférico de 86.332 millones de euros.

La conclusión del análisis de los saldos de la Seguridad Social para Catalunya y España es que, si Catalunya hubiera sido independiente entre 1995 y 2010, la Seguridad Social catalana hubiera podido disponer de 24.773 millones de euros de más.

Este dinero se hubiera podido utilizar para reducir las cotizaciones de los trabajadores catalanes (con el objetivo de estimular el empleo y de atraer inversión), para constituir un “fondo de reserva propio” (ver más abajo) o para pagar unas pensiones más altas a los jubilados y otros pensionistas catalanes. De hecho, si este dinero se repartiera entre todos los pensionistas catalanes actuales tocaría, en promedio, 20.439 euros a cada uno de ellos. (5)

Los datos del saldo de Catalunya con la Seguridad Social española (en sentido amplio) pueden analizarse desde otra perspectiva: durante el período 1995-2010 las contribuciones catalanas han sido un 9% más altas que las prestaciones recibidas por catalanes (pensiones y desempleo) de media. Dicho de otro modo: si Catalunya hubiera sido independiente las pensiones y prestaciones de desempleo habrían podido ser un 9% más altas.

 

7 El drama del fondo de reserva de la Seguridad Social española. La población española envejece. De hecho, la población de la mayor parte de países occidentales envejece. La razón es que en los años 50 y 60 del siglo XX (justo después de la segunda guerra mundial) la tasa de natalidad aumentó mucho, un fenómeno conocido como el "baby boom". Como de eso ya hace 60 años, los niños del "baby boom" ya empiezan a tener edad de jubilarse. Como la generación que sigue a la del "baby boom" es relativamente pequeña, las proyecciones demográficas indican que en pocos años habrá muchos jubilados por trabajador. Esto podría crear problemas en la Seguridad Social.

Anticipando las tensiones que la jubilación de los niños del "baby boom" creará sobre las pensiones, la Seguridad Social española decidió ahorrar una parte de las cotizaciones y crear un pequeño fondo llamado "fondo de reserva".(6) La idea era que, como se preveía que cuando se jubilara la generación del baby boom, las cotizaciones de los jóvenes no serían suficientes para pagar las pensiones, se procedería a ahorra algo de dinero cada año que se pondrían en el "fondo de reserva". Esta reserva se utilizaría sólo cuando se jubilara la generación del baby boom.

En el caso de España, este fondo de reserva  tiene tres problemas muy graves. El primero es su tamaño: es muy pequeño. A finales de 2011 este fondo sólo tenía 66.000 millones de euros, una cantidad ridícula ya que supone unos 1.500 euros por ciudadano español. El segundo problema del fondo de reserva es que está desapareciendo rápidamente como consecuencia de los déficits de la Seguridad Social causados por la crisis. El tercer problema del fondo de reserva es que, en lugar de invertir el dinero en un lugar seguro, el 90% del dinero del fondo se han destinado a comprar deuda del Estado español, ya que a éste le resultaba difícil colocar esta deuda entre los inversores privados. Es decir, si el gobierno decidiera ir a buscar el dinero del fondo de reserva para pagar pensiones, encontraría que en lugar de dinero hay pagarés del propio gobierno. Tenemos, pues, un pez financiero que se muerde la cola y que hace que, el monto de dinero "de verdad" en el fondo de reserva sea tan pequeño que se ha convertido en algo prácticamente irrelevante a la hora de garantizar pensiones futuras.

 


Resumen

El hecho de que la Seguridad Social española sea de reparto y no de capitalización hace que la decisión de pagar las pensiones a los jubilados y otros pensionistas catalanes en caso de independencia no dependa del Gobierno de Madrid sino de los trabajadores catalanes que coticen. Por tanto, las amenazas que vienen de algunos partidos de Madrid en relación a que los abuelos catalanes no cobrarían pensiones, no tienen ningún fundamento.

Si analizamos los datos de salarios, empleo y población pensionista en Catalunya, llegamos a la conclusión de que las pensiones catalanas en caso de independencia no sólo no desaparecerían sino que podrían llegar a ser un 10% más altas que las actuales, si así lo quisieran los catalanes, sin aumentar los porcentajes de cotización.
Por otra lado, el análisis del saldo catalán de la Seguridad Social y otros organismos que generan cotizaciones y prestaciones confirman el mal negocio que supone España desde un punto de vista de este gasto social: durante el período 1995-2010 las pensiones y otras prestaciones sociales habrían podido ser un 9% más altas con una Catalunya independiente, sin aumentar la presión fiscal.

Notas

(1) Calculado como ratio entre población ocupada respecto a población jubilada o pensionista, con datos del INE para el año 2011 (media anual).

(2) Datos del INE para 2010 (últimos datos disponibles).

(3) Este cálculo está hecho bajo el supuesto de una cotización estrictamente proporcional al salario y por tanto ignora los límites máximos que afectan solamente a los salarios más altos.

(4) Datos del Departament d’Economia i Coneixement de la Generalitat.

(5) Cálculo propio: 24.773 millones de euros divididos entre 1,212 millones de jubilados y pensionistas.

(6) Este fondo de reserva no ha confundirse con el “fondo de capital” que hay en los países con seguredad social por sistema de capitalización.

Col·lectiu Wilson

Pol Antràs (Ph.D., MIT) Catedrático de Harvard University
Carles Boix (Ph.D., Harvard) Catedrático de Princeton University
Jordi Galí (Ph.D., MIT) Investigador Senior del Centre de Recerca en Economia Internacional (CREI)
Gerard Padró i Miquel (Ph.D., MIT) Catedrático de la London School of Economics
Xavier Sala i Martín (Ph.D., Harvard) Catedrático de Columbia University
Jaume Ventura (Ph.D., Harvard) Investigador Senior del Centre de Recerca en Economia Internacional (CREI)

Sitio Web: www.wilson.cat
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